Uno de los problemas más habituales en muchas viviendas es notar que, aun bajando completamente las persianas, sigue entrando luz por los laterales. Esto no solo afecta al descanso —especialmente en dormitorios—, sino también a la eficiencia térmica y la privacidad.
Ya se trate de persianas enrollables de aluminio o de persianas enrollables de PVC, este inconveniente suele tener solución si se identifica correctamente su origen. A continuación, analizamos por qué ocurre y qué hacer en cada caso.
Por qué entra luz por el lateral de la persiana
La entrada de luz por los lados de las persianas suele deberse a pequeños desajustes o desgastes en sus componentes. El sistema está diseñado para que las lamas bajen guiadas por unos carriles laterales, pero si existe holgura, deformación o falta de ajuste, se crean pequeñas aberturas por donde se filtra la luz.
En el caso de las persianas de aluminio, aunque son más rígidas y resistentes, pueden sufrir dilataciones por cambios de temperatura. Por su parte, las persianas de PVC son más flexibles, lo que puede hacer que con el tiempo pierdan alineación. También influyen factores como una instalación deficiente o el paso de los años.
¿Cómo identificar el origen de la entrada de luz?
Para solucionar el problema, lo primero es observar detenidamente de dónde proviene exactamente la luz. Conviene revisar:
● Si la luz entra de forma uniforme por ambos lados o solo por uno.
● El estado de las guías laterales: si están sueltas, dobladas o desgastadas.
● Si las lamas están correctamente encajadas o presentan deformaciones.
● La alineación general de la persiana al subir y bajar.
Un truco sencillo es bajar completamente la persiana en una habitación oscura y observar desde dentro los puntos por donde se filtra la luz. Esto ayudará a localizar el problema con precisión.
Soluciones para evitar que entre luz por los lados de la persiana
Existen varias soluciones dependiendo del origen del problema:
● Ajustar las guías laterales: Si están separadas o flojas, basta con recolocarlas o fijarlas correctamente.
● Sustituir felpudos o burletes: Estos elementos ayudan a sellar el paso de luz y aire. Con el tiempo se desgastan y dejan de cumplir su función.
● Revisar las lamas: Si alguna está dañada o doblada, puede provocar desalineaciones. En muchos casos, se pueden sustituir sin cambiar toda la persiana.
● Reinstalar correctamente la persiana: Si el problema viene desde la instalación inicial, puede ser necesario reajustarla completamente.
Estas soluciones son válidas tanto para persianas de aluminio como para persianas de PVC, aunque el material puede influir en la durabilidad del ajuste.
¿Se puede bloquear la luz lateral sin cambiar la persiana?
Sí, en muchos casos no es necesario sustituir toda la persiana. Algunas opciones prácticas incluyen:
● Instalar guías con mayor profundidad o mejor ajuste.
● Añadir cintas selladoras o burletes adicionales en los laterales.
● Colocar cortinas opacas o estores como complemento interior.
Estas soluciones son especialmente útiles si la estructura de la persiana está en buen estado y el problema es leve.
Cuándo conviene ajustar, reparar o sustituir la persiana
No siempre es necesario cambiar la persiana completa. La decisión dependerá del estado general del sistema:
● Ajustar: Cuando el problema es leve, como una pequeña desalineación o guías flojas.
● Reparar: Si hay piezas desgastadas, como lamas o burletes.
● Sustituir: Cuando la persiana presenta un deterioro importante, deformaciones o fallos estructurales.
En general, las persianas enrollables de aluminio suelen requerir menos sustituciones completas por su resistencia, mientras que las persianas enrollables de PVC pueden necesitar renovarse antes si han estado muy expuestas al sol o al uso intensivo.
Por último, si además del paso de luz notas otros problemas, como vibraciones o golpes, puede que te preguntes qué hacer si la persiana hace mucho ruido con el viento. En ese caso, suele bastar con reforzar las guías, revisar los anclajes o añadir sistemas antiviento, aunque no siempre está relacionado directamente con la entrada de luz lateral.
En definitiva, detectar el origen del problema es clave para aplicar la solución más adecuada sin gastar de más.